Juegos de hoy, portadas de ayer: homenaje a Alfonso Azpiri
En la época en la que los juegos se visualizaban a través de un monitor de fósforo verde y únicamente los más afortunados podían disfrutar de color en sus títulos, los aspectos promocionales traían de cabeza a todo aquel que quisiese atraer la atención de los consumidores hacia su producto e incrementar las ventas del mismo. A día de hoy es sumamente sencillo tanto darse a conocer como acabar saturando al posible comprador con más datos de los que puede fagocitar, teniendo estas modernas técnicas de difusión a internet y la comunicación global como sus más fieles aliadas. Antaño los videoju
egos que, con suerte, ocupaban un lugar destacado en los puntos de venta apenas eran publicitados y, dado que el hype era un invento aún por descubrir, todos ellos competían en igualdad de oportunidades.
Así, los más viejos del lugar recordarán con nostalgia las compras a dedo realizadas en pleno apogeo de los ordenadores personales Amstrad, Spectrum y MSX. Por aquel entonces apenas existían revistas especializadas que ofrecieran análisis rigurosos de los juegos que acababan de ser lanzados al mercado y muchos de nosotros, cuando el boca a boca perdía fuerza, exclusivamente podíamos utilizar como referencia las escuetas capturas de pantalla situadas en la parte trasera de la caja para realizar una valoración superficial de lo que estábamos a punto de comprar. Es por esto que la portada se convertía en un poderoso reclamo destinado a resumir en una sola imagen toda la fuerza que albergaba ese título.
De esta forma, el extremo cuidado por el detalle se convirtió en la seña de identidad de toda una generación de videojuegos que buscaron su sitio en un terreno aún por explorar. Las mejores portadas y contraportadas de la corta historia de vida del software de entretenimiento electrónico están fechadas en una década en la que sólo se disponía de buen pulso y mejor hacer. Nada de herramientas de edición ni de programas de retoque, el ilustrador se enfrentaba al lienzo blanco a pecho descubierto y daba alas a su imaginación. Y en aquellos años un hombre se alzó por encima de todos los héroes del pincel para escribir su nombre en la historia con letras de oro: Alfonso Azpiri.
Alfonso Azpiri (Madrid, 1947) nació para ser ilustrador, aunque su trayectoria familiar y su formación académica inclinaban su balanza profesional hacia el lado de la música. Guiado por su vocación dió sus primeros pasos en el mundo del cómic en Italia, más tarde llegaría su incursión en las historias para adultos, un género que supuso su despegue como artista independiente y en el que desarrolló ampliamente su personal estilo, y finalmente, cuando en la década de los ochenta el entretenimiento electrónico llegó a nuestras vidas para quedarse, el creador de Lorna y Mot trabajó para las principales compañías de la edad de oro del software español haciendo las portadas de más de doscientos títulos. Por esta trayectoria repleta de éxitos se ha ganado a pulso el ser considerado como todo un icono de la dorada época de los videojuegos en nuestro país, siendo homenajeado prácticamente en todas las ferias retro que se celebran en la piel de toro.
Actualmente Azpiri vuelve a estar en boca de todos al haber sido editado por Planeta de Agostini un libro recopilatorio, Spectrum, el cual recoge muchas de sus obras más emblemáticas como portadista, y, aprovechando esta irrepetible oportunidad, he decidido contribuir a mantener viva su leyenda con un tributo a su persona muy particular. A partir de este momento seréis testigos de cómo “profano” algunos de los trabajos de tan insigne dibujante al haber pretendido dar respueste al siguiente interrogante: ¿cómo serían las portadas de los juegos de ahora si un ilustrador de la talla de Azpiri las hicieran como antaño?. El viaje hacia un mundo hipotético comienza aquí. Acomódense en sus asientos y relánjese.
Metal Gear Solid 3
Ver el universo de Metal Gear a través de los ojos del maestro Azpiri y recrearlo en base a sus enseñanzas no entraña tanta dificultad como en un principio pudiera parecer. Nadie como él ha sabido captar la esencia de los títulos bélicos y utilizar el pincel para darles vida gráfica. Por eso sus portadas comparten elementos con la última entrega de la saga de Konami para la consola PlayStation 2, y por eso sabría reflejarlos a la perfección y dejar en ellos la marca de la casa. Siempre es fácil volver a recorrer un camino que ya se ha andado. La portada de Metal Gear 3 que nos podría realizar el ilustrador madrileño contaría con total seguridad con el complemento característico de Big Boss, la bandana en la cabeza, brillaría con luz propia el cuchillo utilizado en las luchas cuerpo a cuerpo, emblema del nuevo sistema de combate CQC que se implementó en este videojuego, y los helicópteros y cazas camparían a sus anchas para reforzar la sensación de que lo que se avecina es una batalla épica. Si bien serían muchos los que echen en falta la presencia del característico parche que oculta el ojo del protagonista, sería un error que este signo distintivo hiciera aparición. No olvidemos que la pérdida del ojo se produce casi a mitad del juego y que, por tanto, su presencia desvelaría parte del argumento a todos aquellos que no sean conocedores de las aventuras y desventuras del letal Big Boss.
Prince of Persia
Si por algo se caracterizaba la creación de Jordan Mercher era porque su personal visión de las plataformas se alzaba por encima del combate. El juego, con una trama conocida por la mayor parte de los jugones, narraba las aventuras de un intrépido joven cuya misión era la de rescatar a la princesa de turno, cautiva por el malvado visir Jaffar. Este hilo argumental tan recurrente en la literatura, el cine y los videojuegos, esto es, la damisela en apuros utilizada por un villano para lograr la consecución de sus maquiavélicos planes, junto con las dotes acrobáticas del protagonista no podrían faltar en una portada made in Azpiri.
Red Dead Redemption
A un juego del oeste con sabor a Segio Leone las portadas de Azpiri le van como anillo al dedo. Para plasmar la rudeza de un personaje mal encarado que busca venganza los trazos rectos y angulosos, así como un ligero toque de suciedad, no deberían faltar. Huelga decir que sobraría cualquier artificio o atrezzo extra, el protagonismo absoluto tendría que recaer sobre el vaquero, y éste debería reflejar fielmente las señas de identidad del cowboy de pro que fueron definidas en la gran pantalla por el incombustible Clint Eastwood. Para lograr cerrar el círculo y conseguir transportar al futuro comprador al lejano oeste el revólver tendría que acompañar al vaquero, apuntando éste hacia el potencial comprador para indicarle que podrá controlar a un tipo letal con una personalidad autosificiente nada proclime a la contención que batirá a cualquier rival que ose acercarse.
Bayonetta
El título estrella de SEGA, que ya cuenta con un 40 sobre 40 otorgado por la prestigiosa revista Famitsu, es una de las apuestas fuertes de la compañía nipona de cara a la próxima campaña navideña. Su curioso planteamiento, sus posibilidades de combate y la espectacularidad del personaje principal definen a uno de los títulos que más dará que hablar en los próximos meses, y es por eso que su portada tendría que lograr recrear con todo lujo de detalles su acción frenética y erotismo encubierto. No me llamo a engaño si digo que el artista madrileño optaría por darle protagonismo al que presumiblemente será el trasero más famoso del mundo del software de entretenimiento, del que se dice que en su concepción se utilizaron más polígonos que en un film de Pixar, así como a su negra melena, su principal fuente de energía y de magia. Las dos armas de fuego que empuña la bruja, llamadas Scarborough Fair en homenaje a la legendaria canción celta, tendrían que hacer acto de presencia para reforzar el hecho de que el título está basado en los combates en tercera persona. Con esta explotación de la sensualidad, tan propia de los trabajos de Azpiri, y de las emociones fuertes el ritmo de ventas sería, presumiblemente, altísimo.
Age Of Conan
Contrariamente al mundo tan místico como bello recreado en el Señor de los Anillos, Conan siempre reflejó un universo bárbaro y hostil en el que la brutalidad y la magia negra reinaban por doquier. El guerrero, encarnado en el cine por Arnold Schwarzenegger, era el prototipo de nómada tosco, musculoso y autosuficiente que abundaba en esos páramos misteriosos. De ahí que una hipotética portada ilustrada por Azpiri tendría que reunir todas esas cualidades a través de un diseño sombrío y peligroso, en el que las relucientes armaduras brillasen por su ausencia y la sangre cobrase especial importancia alrededor del vigoréxico personaje.
- Por Eldritch a las 09:13 pm
- 8 Comentarios.
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La verdad es que te lo has currado.
Siempre me encantaron las portadas de este ilustrador, y además todos los juegos que jugué en mi MSX que tenían portadas dibujadas por el eran buenos.
Por otra parte, muchas compañías de distribución de videojuegos en España podrían contratarlo para realizar sus portadas, por que hay veces que cuando adaptan una portada para lanzar un título en este país la CAGAN pero a lo grande. Sobre todo le pegarían juegos de rol de ambientación medieval o como el que has puesto de Conan.
Una pregunta…¿Sabes si las portadas de videojuegos que hacia este hombre se vendían en otros países?
Creo que no. Muchos de las portadas que dibujó Azpiri tenían una versión distinta en UK de un dibujante que podría considerarse el Azpiri inglés. No me acuerdo ahora del nombre pero en cuanto lo encuentre te lo pongo
Vale, ahora ya no lo sé, XD. Las portadas alternativas de las que te hablaba eran de Luis Royo así que olvida mi último comentario.
Esto me pasa por hablar de oídas XDDD.
Un artista, sin lugar a dudas
Ojalá aprendieran muchos de él. Se echa en falta aquellas portadas que te incitaban a comprar el título a pesar de que no tuvieras muchas referencias sobre él (o ninguna). Grande Royo y grande Azpiri.