Altos ejecutivos de las discográficas, si verdaderamente entienden de música y tienen buen olfato comercial no pueden desaprovechar la ocasión de contratar a estos  entusiastas chicos, cinco jóvenes amigos  que lo mismo te versionan un tema de moda que improvisan una melodía con un barreño y un teclado. Su primer tema, Programo, cumple todos los requisitos para convertirse en la canción del momento, lo que haría que revosaran sus arcas de caudales y ellos tuvieran una vida repleta de giras, fiestas y groupies suspirando por sus huesos. Nadie mejor que ustedes para saber que no abundan los músicos virtuosos que encandilen al público y refresquen el mercado, por lo que he de esperar que mis palabras no cairán en saco roto.

Visto en | Eduardo N. Fortes