boda katamari1

Hoy todo el mundo habla de lo mismo: hace cuatro semanas se celebró en el estado de Idaho una boda poco convencional. Hace sólo dos semanas según la COPE, un día según la guardia urbana. Una pareja de novios, Aidra  Frazier y Ernest Leitch, tras reunir el dinero suficiente par pagarse el divorcio, se dieron el “sí, quiero” disfrazados del Rey y la Reina Cosmos. Para alcanzar el nivel máximo en la escala de frikismo, convencieron a sus damas y hombres de honor para que se pusiesen un colorido cilindro a cada lado de la cabeza alegando que con ese  tocado pasarían más desapercibidos que Ágata Ruíz de la Prada en carnaval. Éstos, que no son de mente distraída, rápidamente se dieron cuenta del engaño, pero cedieron a su petición para no tener que comprarse un gorrito nuevo cuando acudiesen a la famosa carrera de caballos Royal Ascot.

boda katamari2

boda katamari6

Tras escucharse aquello de “Lo que Dios ha unido que no lo separe un choque contra la pared”, comenzó el comercio y el bebercio, es decir, la parte más importante de la celebración. El marco en el los invitados introdujeron alimentos en su boca de manera voluntaria, sin necesidad de que alguien les hiciese creer que la cuchara era un avión, tenía una decoración que estaba a la altura de lo esperado. Los adornos florales, los broches, la ornamentación de la casa y la tarta nunpcial homenajeaban el juego de Takahashi, lo que vino a demostrar que los novios tienen pelotas, unas pelotas que pueden llegar a ser inmensas.

boda katamari4

boda katamari3

Tras ver esta celebración que se aleja de convencionalismos (galería de imágenes aquí), lo único que le podemos desear los redatores de Fase Extra al Señor y a la Señora Katamari es que su matrimonio vaya rodado.

Visto en | Offbeat Bride