Dive: buceando en la nostalgia

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Hace mucho, mucho tiempo, cuando yo me estrenaba en el mundo de los videojuegos dando mis primeros pasos con un Amstrad CPC 6128, tuve en mi poder un juego que me marcó para el resto de mis días. Se llamaba Titanic, estaba hecho por una compañía española, Toposoft, y su verdadero logro fue hacerme experimentar un sentimiento desconocido para mí hasta ese momento en el hobby que nos ocupa, angustia. Como ya sabréis, esos ordenadores manejaban unos gráficos muy primitivos comparados con los actuales y su paleta de colores era más bien escasa, incluso monocrómica, pero nunca nadie había reflejado con tanta intensidad el vacio, la soledad y la amenaza que suponía descender hasta las profundidades abisales. Parte del mérito hay que atribuírselo a las limitaciones del propio hardware, no debemos olvidar que el minimalista escenario lograba aislarte del mundo con el negro predominante en segundo plano, y la otra parte a la canción de Gominolas, una banda sonora que lograba rematar la faena con una composición, para mi gusto, antológica. En aquel tiempo nunca, repito, NUNCA, fui capaz de jugar más de veinte minutos seguidos sin conseguir no ponerme de los nervios. Por suerte los trucos me ayudaron a llegar hasta las ruinas del Titanic y allí comenzar la segunda parte del juego, mucho más amable y compasiva para mis neuras.

Desde entonces han salido más o menos juegos similares en función de lo que estaba de moda, logrando ambientaciones mucho más ricas en detalles que las que disfruté en la obra de Toposoft, pero incapaces de evocar en mí las mismas emociones que experimenté antaño. El fondo marino se convertía en un elemento lleno de color, y en ocasiones laberíntico, pero no suponía una amenaza seria para la supervivencia.  Ahora tenemos una nueva excusa para ponernos el traje de buzo nuevamente gracias al videojuego de la compañía española Cosmonaut Games, Dive: The Medes Island Secret.

En este título descargable para Wii seremos un buscador de tesoros llamado John Sanders, cuyo leit motiv es hacerse rico con las preciadas piezas históricas que esconde el oceano desde hace mucho tiempo, pero lo que no esperaba era encontrarse con un secreto que iba mucho más allá de sus ambiciones.  Este sencillo argumento le servirá de excusa para recorrer los mares y oceanos de todo el mundo, centrándose especialmente en las Islas Medes que dan nombre al título, y éstos serán precisamente los verdaderos protagonistas del videojuego, en parte porque el único personaje humano existente carece de personalidad e historia.

Dive

Los fondos marinos estarán repletos de fauna y plagados de detalles gracias al motor gráfico de Over The Top Games, pero lo que verdaderamente llama la atención es que estos escenarios desprenden mucha más vida que muchos personajes poligonados de otras propuestas. Cada mapa goza de una ambientación distinta, llendo desde las aguas más cristalinas y coloristas hasta las más oscuras y revueltas haciendo la experiencia de bucear lo más bella posible, al menos los primeros minutos. Los mapeados serán lo bastante grandes como para perdernos en ellos o llevarnos desagradables sorpresas y la sensación de peligro irá creciendo exponencialmente a medida que vayamos descendiendo hacia las profundidades. Cosmonaut Games ha logrado un nivel de inmersión en el juego realmente alto, con un mundo cambiante en el que poco a poco, cuando vas acercándote al fondo, la luz comienza a escasear, los enemigos se multiplican y una sensación de agobio y claustrofobia inunda el juego. En este último caso me recuerda enormemente al clásico Titanic, sólo que con mayor riqueza visual, al lograr que sienta la misma angustia de antaño, fundamentalmente en el tercer nivel, no apto para gente aprensiva. El grado de similitud es tal que hasta la banda sonora de Dive posee ese toque especial con el que consigue sumergirnos todavía más en la ambientación del juego, tal y como hizo Gominolas en su tiempo. Además la música, la iluminación y la dificultad han sido integradas gradualmente, de forma que no notaremos ningún cambio brusco cuando  nos vayamos quedando a oscuras o cuando la partitura se transforme desde una pieza mágica y misteriosa hasta una composición plagada de sonidos inquietantes y amenazadores. En este punto Cosmonaut ha logrado sobradamente lo que quería,  recrear el mundo marino con toda su belleza y complejidad.

No obstante, si hablamos únicamente del título como obra de entretenimiento digital, Dive: The Medes Island Secret no desmerece en absoluto. En los 40 megas que limita Nintendo los desarrolladores han logrado hacer un juego bastante duradero, recordemos que conseguir todos los tesoros puede llevar tantas horas como un videojuego de formato físico, con un control muy sencillo de manejar. Bastan 3-4 botones, y el movimiento del Wiimote, para controlar al 100% a nuestro buceador, sin embargo los retos a los que nos enfrentaremos nos exigirán no sólo conocer los controles de memoria sino exprimirlos al máximo para evitar los peligros del mar, bien usando métodos expeditivos valiéndonos de nuestros escasos arpones o por el contrario usando nuestra habilidad para esquivar. Por suerte contaremos con algo de ayuda al poder mejorar nuestro inventario con el dinero que ganemos de los tesoros que vayamos encontrando. Son pocas opciones pero dotan al juego de algo más de empaque y nos motivarán a buscar todos los ítems menores que, a pesar de no ser obligatorios para la historia principal, serán de más utilidad de la que en principio pudiera parecer.

Dive 02

Lamentablemente no estamos hablando de un juego redondo. El desarrollo del mismo nos llevará unas cuantas horas,  ¿pero después qué?. Los únicos argumentos que Dive tiene para rejugarlo son completar al 100% los tesoros recogidos, los logros desbloqueables, bastante pocos por cierto, y un nivel más de dificultad, muy poco para convencer a un jugador de volver a meterse en las aguas. En un mundo completamente dominado por internet, un modo multijugador hubiera sido la opción más sencilla para aumentar la durabilidad del título y un editor de niveles el extra más utópico posible. Cualquier variante hubiera sido bien recibida por los usuarios.

A pesar de estas ausencias, Dive: The Medes Island Secret es un título altamente recomendable. Su impecable estilo gráfico, su inspiración en los 2D añejos y su embriagadora B.S.O. invitan a entrar sin miedo en un mundo lleno de secretos listo para ser explorado y que, por si fuera poco, pertenece a una de esas rarezas que logran empatizar con todos nosotros arrancándonos más de una emoción con sus escenarios cambiantes. Posiblemente ya estemos más que acostumbrados a que Wiiware nos brinde productos independientes de alta calidad, pero este título debería estar en el catálogo de favoritos de todo el mundo. Si además tuviera más modos de juego deberíamos obligar a todos los usuarios de Wii a hacerse con una copia.

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