¡Ni hablar! Mejor ir mal acompañado. Al menos eso he comprobado jugando a la Beta Multijugador de Battlefield Bad Company 2. Sobre todo si formas parte de un ejército de 24 jugadores que se enfrentan en dos bandos de 12, atacando o defendiendo alternativamente el escenario portuario situado en Arica, Chile. El modo de juego, llamado Rush, es una versión nueva del “Gold Rush” del Bad Company 1, pero esta vez sin oro.

Después de jugar durante más de veinticuatro horas (según el propio juego, que hasta me ha dado un premio por ello) puedo decir sin tapujos que este es el mejor multijugador bélico que he probado hasta la fecha. Los gráficos son impresionantes, alcanzando un realismo que parece prácticamente increíble para la extensión del terreno que se muestra. Pero no sólo queda ahí, los efectos de polvo, humo, fuego, que hacen que apuntar a través de una mira telescópica sea todo un triunfo, o la posibilidad de destruir prácticamente todo el escenario, hacen que la experiencia bélica sea toda una realidad.

Y es que Bad Company 2 hace que te sientas realmente en una guerra, máxime sabiendo que en algún lugar del mapeado hay una persona que puede hacerte la raya al medio en el pelo con un rifle francotirador, o alguien que puede indicar tu posición para que procedan a un bombardeo aéreo, o incluso puedes encontrarte con que el edificio en el que estabas vuela por los aires en un segundo. La sensación de que estás seguro en un sitio desaparece por completo, como se debe esperar de un conflicto de estas caracterísitcas.

El mapeado de Arica se compone de cinco segmentos a conquistar por parte de los atacantes, como sucedía en el primer Bad Company. La zona inicial es una fortificación que se encuentra al final de una carretera plagada de restos de automóviles y vehículos militares. Desde ella los atacantes deberán abrirse paso hacia dos objetivos que se encuentran dentro del fortín, y volarlos para hacerse con la base. Para ello cuentan con tanques M1 Abrams, Humvees, quads ATV e incluso helicópteros radiocontrolados para realizar bombardeos aéreos. No obstante, los defensores contarán también con tanques, así como con torretas de francotirador con ametralladoras posicionales. Eso sin tener en cuenta la considerable fortificación dentro de la que se encuentran.

En una segunda etapa nos encontraremos en medio de una guerra urbana. Los atacantes tendrán que cuidarse de los frecuentes francotiradores apostados en ventanas y balcones, aunque ahora ellos controlan la fortificación situada en una posición más elevada. Tras haber tomado los dos objetivos situados en el interior de dos edificios, la acción avanzará hacia el puente que lleva a la zona del puerto. En él los atacantes tendrán que tomar dos objetivos que se encuentran muy expuestos a fuego de ambos bandos, uno en un autobús destartalado y otro dentro de un vagón de mercancías del tren que se halla parado en el puente.

Avanzando por el puente se llegará a la penúltima zona: la entrada al puerto. En esta zona se puede acceder incluso por mar, nadando, aunque cuando nos encontramos en el agua no podemos realizar acción alguna, ni siquiera usar el cuchillo. Esto hace que se vean situaciones realmente graciosas de dos enemigos peleando por subir el primero la escalera a tierra para poder disparar al otro. La última etapa será tomar un edificio del puerto en el que se encuentran los dos últimos objetivos. Los atacantes deberán acorralar en él a los defensores y luego proceder a tomarlo.

Las clases de soldado por las que puedes optar en cualquier momento son ingeniero, médico, tropa de asalto y de reconocimiento. Cada una con sus habilidades especiales, como es de esperar, que vas mejorando con la experiencia en combate, así como adquiriendo mejoras para tu armamento y tus vehículos.

Sin duda el multijugador de Bad Company 2 va a dar la campanada cuando el juego salga en Marzo. Este adelanto hace que muchos segreguemos saliva sólo de pensar en las posibilidades del título al completo. Y ahora, si me disculpáis, me vuelvo con mis malas compañías a conquistar objetivos, que es lo mío.